Usted observa el mar. En la arena hace excavaciones, encontrando un fondo de leyendas que algún día contará. Siempre vuelvo al mar y a sus orillas. Mas; me agrada el silencio del desierto y su pedrería.

Hemos vuelto al mundanal ruido, nos damos cuenta de inmediato de las tantas garrapatas que existen, y no pueden ser sacudidas.

El asunto toca fondo bárbaro, cubierto de inmoralidad donde el egoísmo es un valor. Cada cual hace de las suyas, el Dios dinero, el delincuente común, y el delincuente mayor proveniente del mundo económico y financiero. Domina la lógica de los intereses individuales.

Hay quienes hacen profesión de fe por la defensa de la propiedad privada, la propiedad es un derecho divino. Para la señora Mathei, que es senadora, ultra defensora de la propiedad, le importa un rábano que se devuelvan los valores correspondientes de una propiedad privada del Partido Comunistas como fue la Imprenta Horizonte. Mi propiedad si, parece decir la senadora, la de mis amigos también, pero, la de los comunistas: ¡No! Vaya con estos defensores de la propiedad privada.

En la callejuelas de la ciudad del Chango, Antofagasta, pregonan que a don Dani le cuelgan y le falta sustancia. Ya sorbeteó su bebida naranja, ahora; irá a Cuba para impregnarse de educación.

Sin embargo; la ciudad sigue siendo un gran basural, huele como en la esquina del Paseo Lavalle con Suipacha en la gran Buenos Aires. ¡Uf, qué malos aires! Creo que no tenemos por qué imitar el mugrerío de otros lugares.

Los perros vagos siguen desparramando pulgas, mierda y parásitos, son un peligro mortal.

La corrupción sigue como si nada. La honestidad se compra al contado, y la moral, la moral se paga con moneditas, como decía Enrique Santos.

Ve lo que sucede, una curadita de 23 años dejó la cagá, chocando un poste de alumbrado público, fue un rajazo: no hubo muertos.

Leemos que todavía hay pataleos y duelen los chancacazos de tipógrafo huraño.

El prostíbulo de la farándula y todo lo colateral se agita en Viña y su festival que ha sido calificado con nota 2, se ha visto la culminación de una coronación a golpes, tetadas, gritos de gatas en celo, pellizcos, rasguños, choque de culos pelados. Luego, todas al ring de cuatro perillas. No sin antes haberse acusado de baratas, viejas despendejadas, cleptómanas, garreras, en fin, un lindo espectáculo en la cloaca viñamarina en la flor y nata de la mierda chilensis.

¿Se ha dado cuenta de la nueva plaga? Los candidatos a Lord Mayor de la ciudad, tiene al pueblucho embadurnado de nombres de próceres y próceras. Hasta un pedazo de madero anda entre los escombros. ¡Señor: danos tu fortaleza!