En la ciudad del Chango, todos quieren tener la sartén por el mango. Ello, nos permite observar y analizar alguna falta de decoro y el muy voluble sistema polìtico chilensis.

Todos vamos a ser Alcalde, para ello; todos somos "independientes", da vergüenza identificarse con parcela alguna, y dejamos de ser militantes de cualquiera de esas agrupaciones llamadas partidos políticos. Los "independientes" son ahora una masa en ascenso político.

Hasta el presidente del Senado de este país tan flaco como tallarín, es: "independiente".

Ya vemos, ojos, ganas, sentimientos, ansias, apetitos son movidos por la seducción irresistible de ser Alcalde.

Chorrean en los muros los nombres de prócera y próceres que buscan "sacrificarse" en el asiento edilicio, lejos de ideas, programas, proyectos viables: sólo verborrea de mala leche y bajo talento.

Los electores, somos una masa de idiotas con menos sesos que un pavo real, ingénuos ciudadanos dejados seducir y persuadir ya que con nada se puede convercer a los escuchas mulas a través de razonamientos apodícticos.

Vamos como borregos tras los discursos llenos de palabrería, seguimos siendo la "chusma inconsciente", o los "huemules", como arengaba don Arturo, nos satisfacen con una retórica vacía e inútil, como nos abutagamos comiendo mierda mac donald.

Todos los que van a morir para ser Alcaldes se presentan como blancas palomas pero, ojo: no hay quien no tenga su tejado de vidrio.

Como decía el maestro Durán Díaz..... Les Parece....