¿Será una ciudad limpia algún día?
Un grupo de célebres mirando el hoyo, allí se establecerá el nuevo basural. Personaje ilustre en su paso por calle Huanchaca, el caballero aquel, hijo de un ex regidor, por cierto se le ve con la mirada extraviada en primer plano de una foto que se ampara en un titulado a cuatro columnas. Nos referimos a las páginas del diario local donde aparecen los místeres
Un ex edil enfrenta en el banquillo de los acusados anomalías en su gestión. Otros elevaron el grito al cielo, rasgaron vestiduras y todos cómplices dieron a una empresa 8 mil millones para dejar limpia la ciudad. Pero, vemos a tal empresa empeñada en limpiarla de fondos pero, no de basuras.
Una autoridad sacando palabras del argot político da por anunciado que se hará un huequito en algunos lugares para que los cachureros de la Chimba tengan pega.
Por cierto para todo esto, dejar limpia la ciudad y pega para los sin pega, requiere de acuciosos estudios. En fin hay 250 palos para bagatelas que de seguro se tendrán que aumentar a medida que pase el tiempo, pues aquí nada se alcanza a terminar sin un reajuste debido a la inflación galopante, los únicos que las aguantan todas son los que viven de un trabajo mal remunerado.
La basura es parte de nuestra identidad, si cada uno aporta con su capacidad intelectaul para que esta quede donde corresponde, a lo mejor los morlacos sobrarían, pero ni con veinte mil millones lograremos cambiar la mentalidad huachaca de los cochinos
Tio la palabra es intelectual
Siempre el hombre vuelve a sus origenes.
Ya quisieramos reciclar la basura. Lo orgánico a un lado, los papeles en otro contenedor y los vidrios separados de todo el resto. Pero a estos pelotas los pescaría a todos juntos y ....
Ponedle el final hermanos.
Alabado sea, yogui, bubu, Carlos.
Los abanderados de la basura se vienen arrastrando desde aquellas denuncias aparecidas en diarios como "El Industrial", "El Sol", "El Abecé".
La basura McDonalds fabrica obesos mórbidos.
La basura de los contenedores nos inundan de moscas, ratones y de un rosario de enfermedades, no olvide que allí se alimentan las palomas que enmierdan la ciudad y contaminan. También perros y gatos.
Pero la peor basura, son los políticos de todos los pelajes desde la derecha a la concertación y de la concertación a los senescentes de la vieja guardia staliniana.
De nosotros depende ponerle final.